
La historia como profesional de Ryan Moore es de lo más interesante. Desde que comenzara a formar parte del PGA Tour en 2005 sus números están lejos de ser los de una referencia mundial. Tan sólo ha conseguido una victoria (Wyndham Championship, 2009), pero parece haberse asentado desde entonces entre los cuarenta mejores de la lista de ganancias (posición trigésimo primera en 2009, trigésimo segunda en 2010 y cuadragésimo segunda en 2011).
El mismo año de su victoria pasó a adquirir una parte de Scratch Golf y más tarde hizo lo propio con TRUE Linkswear, demostrando no sólo estar interesado en invertir en la industria del golf, sino además apostar por marcas innovadoras y por ende, las que más riesgo entrañan. En su último proyecto da un paso más, y decide liderar un nuevo modelo de negocio que de ser sostenible, ayudaría a salir adelante a una industria que se ha visto muy perjudicada en los últimos años.
Moore, junto a trece socios (que incluyen principalmente a familia y amigos) ha creado RMG Golf Course Management, una empresa de dirección de campos de golf. Su primer paquete de clientes incluye tres campos en el estado de Washington y como si de un país en crisis se tratara, ha tomado una serie de medidas para hacer el golf más accesible en la zona.
La compañía ofrece tres formas de convertirse en socio. Para formar parte de todos ellos con un acceso total, la tarifa es de 179 dólares al mes. Si el acceso es a un solo campo pasa a ser 99 dólares y si se utiliza la forma “twilight golf” el precio es de 49 dólares. Evidentemente, los campos son públicos con lo que la premisa del RMG Club es clara: llevar a más gente el golf a un menor precio.
Hay varios factores que hacen de esta oferta algo novedoso. El primero, ofrecer varios campos para jugar dentro de la misma tarifa; el segundo es que los precios son ridículamente bajos comparados con muchos otros campos de golf y el tercero es que sus clientes no cuentan con una oferta similar en el mercado, por lo que el nivel de fidelidad será alto. La gran pregunta que se cierne sobre el futuro de la empresa es si a unos precios tan bajos se puede mantener un campo de golf en buenas condiciones y con el funcionamiento adecuado. La rentabilidad llegará a partir de un número de socios determinado, por lo que el nivel de afición por el golf que haya en la zona es determinante.
Son muchas las voces que claman por un golf más accesible. Éste modelo es una apuesta en firme por ello, y se aleja de los prejuicios que arrastra el golf en ciertos círculos. Su aplicación en España parece, a día de hoy, una utopía pero puede que dentro de unos años nos sea más familiar. Jugar por cincuenta dólares al golf durante todo un mes puede no ser una idea tan descabellada, o al menos eso piensa Ryan Moore.
NOTA: La forma de juego “Twilight Golf” se basa en comenzar a jugar a partir de una hora determinada hasta que la luz disponible o el horario del campo lo permita. Se suele restar un número de horas determinado a la puesta de sol para calcularla.
Más Información | RMG Club
Aquí,en Cadiz, una de las promociones en esta dirección, más interesantes e inteligentes,diría yo,se ha producido en Villanueva golf, en Puerto Real lindando con Chiclana.
Que alguien me corrija si algún dato es inexacto,estoy escribiendo vía radio makuto,pero lo que yo he oído es que en este campo inaugurado hace unos 5 o 6 años,el derecho a uso de 50 años costaba 9.000 euros,con unos gastos mensuales de alrededor de 70 euros en calidad de mantenimiento.
Llegaron a unos 150 abonados y apareció la crisis.Entonces lanzaron la oferta de regalar el derecho a uso a aquellas personas que pagaran durante 5 años la cuota de mantenimiento mensual,con lo que vieron rápidamente incrementado el número de abonados al no tener que pagar ninguna cantidad de inicio.
¿Como compensaron a aquellos abonados iniciales que pagaron 9.000 euros?,pues muy sencillo,les regalaron otra acción transferible y transmisible.
Hoy en día,parece ser,que en este campo se respira un ambiente de golf que antes no existía.Han fichado a José Lorca de profesor,hay movimiento en el campo de prácticas,el torneo que celebraron en año nuevo superaron los 100 inscritos(30 euros la inscripción con comida),en fin, una manera de relanzar un club en tiempos muy difíciles y en una zona rebosante de campos de golf.
Este campo pertenece a la cadena Vincci hoteles y estos nuevos abonados no van a pagar lo que costó el campo,esto lo pagará la urbanización que hoy está medio-medio,pero mientras tanto el club está vivo y coleando,y los gastos de mantenimiento se van equilibrando con el incremento de abonados.
¿Es posible esta opción en un campo público?,a mi modo de ver, si,siempre y cuando los terrenos sean cedidos por el ayuntamiento,el campo sea sencillo y barato de mantener y la zona donde se construya sea susceptible de tener una demanda importante.
Feliz año y un abrazo a todos.